Recientemente ha sido publicado en la revista científica PLOS One, un estudio que demuestra que el uso extenso de cobre en los terminales aéreos puede reducir el riesgo de que diversas enfermedades se propaguen a escala mundial. Más de 40 aeropuertos, entre los más grandes de Estados Unidos fueron sometidos al estudio por científicos del prestigioso Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Diversos factores fueron considerados por los investigadores, entre ellos el tráfico aéreo, y la posición geográfica, para medir el potencial de propagación de agentes patógenos entre los aeropuertos estudiados.
El riesgo que involucra el paso de millones de personas por los aeropuertos, que entran en contacto con diversas superficies que sirven de medio de contagio de enfermedades, puede ser disminuido de manera importante utilizando cobre en dichas superficies. Así es como varios aeropuertos están tomando medidas similares para prevenir y neutralizar este tipo de riesgo. Debido a que el cobre y las aleaciones que utilizan cobre constituyen un material antimicrobiano que por sus características propias no permite la supervivencia de virus , bacterias y hongos, este se presenta como la solución efectiva para enfrentar a la principal forma de propagación de estos agentes, con la gran ventaja de que la eficacia de cobre en este aspecto no varía en el tiempo, evitando inversiones en mantener la capacidad antimicrobiana de esas superficies.
Las pruebas iniciales realizadas por los científicos del MIT demostraron que en las superficies de cobre utilizadas en los aeropuertos, el nivel residual de bacterias que sobrevivientes era de menos de 10 unidades formadoras de colonias ( conocidas como UFC) por centímetro cuadrado, en tanto que en superficies de acero inoxidable lograron encontrar más de 800 UFC por centímetro cuadrado.
Varios aeropuertos norteamericanos han comenzado a utilizar el cobre con este objetivo y a nivel latinoamericano el Aeropuerto de Congonhas en Brasil está dando el ejemplo a imitar , instalando barandas, mostradores y otras superficies de contacto con la clara finalidad de disminuir al máximo los contagios por medio de agentes patógenos.
Es así como el además de ser utilizado en la industria de los conductores eléctricos, tuberías y en los componentes electrónicos, ahora encuentra un lugar cada vez más importante en la construcción y como consecuencia en los aeropuertos con toda razón cuando se trata de acoger medidas para evitar la propagación de enfermedades a nivel mundial.
Fotos : Aeropuerto de Congonhas








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